USOS DEL CÁÑAMO

Al Cannabis industrial, o como coloquialmente se le conoce: “cáñamo”, se le han atribuido alrededor de 25 mil productos diferentes. ¿Cómo es posible esto?

La planta cuenta con tres partes cosechables de interés comercial: la flor, el tallo y las semillas, además de poder utilizarse las hojas, el polen y las raíces.

De la flor se puede obtener medicina cannabinoide, Existen alrededor de 113 cannabinoides con una gran diversidad de efectos, sinergias y antagonismos entre ellos. Tan sólo una planta puede presentar hasta 60 cannabinoides, no obstante algunos de estos se encuentran en cantidades no significativas e invariablemente encontraremos en mucha mayor cantidad al THC y al CBD por lo que el interés se ha vertido principalmente en estos dos. Así como existe un sistema locomotor, digestivo, inmunológico, etc., el ser humano cuenta con un sistema que le permite sintetizar los compuestos obtenidos de la flor del cannabis: el sistema endocannabinoide. Repartidos por todo el cuerpo se encuentran los receptores CB1 y CB2 que al ser activados comienzan un proceso de homeostasis para el área en donde se encuentren, lo cual trae muchos efectos terapéuticos benéficos. Por otro lado, también se pueden encontrar alrededor de 200 terpenos distintos, los cuales se encuentran en todas las plantas que tengan olor o sabor y fungen como el sistema inmunológico de la planta, teniendo efectos terapéuticos por su cuenta; si bien pueden ser extraídos de cualquier planta, Cannabis es una de las plantas que más terpenos presenta. La combinación de terpenos y cannabinoides potencia el efecto de la medicina.

Las semillas tienen un alto contenido nutricional, tan alto que de hecho son consideradas uno de los alimentos con mayor contenido de varios nutrientes asimilables, si no es que el mejor. Tres cucharadas de las semillas aportan aproximadamente 10 gramos de la proteína vegetal edestina y albúmina, además de contar con un 30% de ácidos grasos omega 3 y omega 6 en una relación 1:3 (es el desbalance en el consumo de estas grasas lo que trae problemas cardiacos). Por lo tanto cualquier alimento obtenido a base de las semillas será muy nutritivo, y es que el sabor de la semilla sin cáscara se asemeja a la nuez y se puede transformar en diferentes productos de industria alimenticia como leche, harina, queso, yogurt, aderezos y entre otros; la cáscara sola puede molerse para hacer polvos de proteína. La semilla entera puede presionarse para obtener aceite que puede ser utilizado para cocinar, barnizar, lubricar, pintar, cosméticos, medicina y un largo etcétera.

Por último nos encontramos con el tallo, que puede dividirse en pulpa y fibra. La fibra es una de las más resistentes que existe y puede utilizarse virtualmente en reemplazo de cualquier otro textil comercial del planeta. La pulpa fue considerada un residuo hasta hace no mucho, no obstante ha demostrado ser la parte de la que se obtiene mayor cantidad de productos por su peculiar relación de celulosa y lignina, que son los tejidos vegetales empleados en la industria, y es sólo equiparable a aquella de los árboles pero producida en mucho menos tiempo; materiales de construcción, textiles, biocombustibles, papel, mulch, sustratos agrícolas, bioplásticos, supercapacitadores, insulación y hasta dinamita pueden obtenerse de los tallos del cáñamo

Es importante aclarar que todos estos productos son posibles de existir la tecnología indicada para su procesado por lo que es importante desarrollar la industria cannábica por todos los frentes. A final de cuentas es la imaginación la que trae a flote todas estas y aún más posibilidades, estamos seguros que existen muchos más productos por descubrir e inventar.

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